sábado, 26 de febrero de 2022

Libros de castigo

 Intenté todas las tretas del mal estudiante. He estado confinado con covid. Mi perro se ha comido mi carné. Todo en vano. Casi tres semanas de multa. Así que, necesidad obliga, husmée por las estanterias de casa buscando algún libro olvidado o alguna relectura pendiente.

Música para corazones incendiados es una bomba (por cierto, muchísimo mejor el título original Music for torching). Lo debí leer cuando tenía veintimuchos, y me dejó un poso extraño. La relectura es demoledora. La crisis de la cuarentena llevada al extremo: vidas que imaginarías a estas alturas de la vida en piloto automático, yéndose a la deriva. Los hijos como los seres más extraños y terribles. Jueces inexorables y rectísimos. En mi lista de libros pendientes escribo "A.M.Homes" y en la columna de título "el que tengan".

El príncipe destronada es una pequeña vendetta. Lo "adquirí" en una caja de cartón de libros de expurgo, así que según la ley del karma no es nada más que la red de bibliotecas de Madrid disculpándose por la a todas luces desproporcionada multa. Me ha gustado mucho. La forma en la que mezcla la visión ingenúa de un niño de 4 años con el conflicto del matrimonio es genial. 





domingo, 23 de enero de 2022

Algo bueno de ómicron

La cuarentena me impidió cumplir mi deber sagrado de devolver los libros a tiempo. Gracias a eso pasé del primer capitulo de Lo que queda de luz. Qué golpe de suerte. Las historia de las dos amigas y los dos amigos que se cruzan y se descruzan es buenísima. Y deja imágenes que perduran, como la triquiñuela que usa Lydia para que Christine la escuche, esperando para entrar con el concierto casi empezado y sabiendo que su amiga jamás tendría la descortesía de hacer levantar una fila de gente a esas alturas del espectáculo sin importar lo que le hayan hecho. Curiosamente los cuatro amigos se van de viaje a Venecia, igual que el , ya a esas alturas del libro crepuscular, editor protagonista de Todo lo que hay, con su último amor. Venecia, Italia en general, como una especie de destino utópico donde todo funciona a las mil maravillas mientras permaneces en él, cuando vuelves la realidad lo aplasta todo otra vez. De Salter me encantó Años luz, y tenía otro en la lista, pero la bibilio manda. Me ha gustado, sobre todo teniendo en cuenta que Salter tenía 88 años cuando la escribió, este estudio sobre las relaciones de pareja y con, muucho más del esperado, sexo.

La verdad sobre el caso Savolta estaba en mi lista hace tiempo. Es un fijo en las mejores novelas españolas del siglo XX. Muy moderno en su tiempo, con una estructura de saltos en el tiempo, cambio de narrador y entreverando transcripciones de interrogatorios, con cartas, diálogos y mas saltos en el tiempo. Es un artefacto perfectamente construido que además te mantiene pegado a las páginas. Además Eduardo Mendoza me cae bien. Nada más que añadir




lunes, 27 de diciembre de 2021

Lecturas navideñas

Las Brujas me ha gustado mucho. Me dan ganas de leer algo más de Celso Castro. La narración, con tono de Holden Caulfield, de las desventuras de un muchacho rechazado por su famila por parecerse demasiado al padre que los abandonó, mezclado con los episodios sobrenaturales se sigue con mucho interés. Creo que estaba en la lista de lo mejor del año 2020 que hizo Alberto Olmos. (No lo puedo confirmar, porque soy un cutre y no tengo subscripción)

Pedro Mairal, muy bien. Maniobras de evasión es una recopilación de columnas, entradas de blog, guiones de charlas (hasta aquí, mal vamos me dije mientras el bibliotecario sellaba la solapa con la fecha de devolución), que resulta ser maravilloso. Lo terrible del oficio de escribir. La relación impenitente con las mujeres bellas. El recuerdo de la madre antes de la deriva cognitiva que me dejó helado en el tren a Valladolid. Un gustazo.

Hilo musical no es la novela de Miqui Otero que tenía en la lista, pero así son las cosas. Me ha gustado sin volverme loco. A ratos muy tierno, esos tiempos de grabar cintas de recopilaciones de canciones, cortando la cinta para ajustar la duración y que no hubiese que pasar mucho rato hacia adelante para dar la vuelta.





domingo, 28 de noviembre de 2021

Hasta otra, Francisco Ibañez.

 Llegué con un plan preciso y mi lista preparada, pero paré en la estantería de Novedades y se fue todo el traste (Solenoide, te toca esperar).

El rey campesino es maravilloso. Realismo mágico, y el nombre de la Rosa y todo lo que tenga de bueno abrir un libro por la primera página y que te saque de donde sea que estés por unas horas. Lo tenía en mi lista por la calurosa recomendación de Alberto Olmos. 

Hablando del rey de Roma, Irene y el Aire me ha gustado bastante. Es un tema el del parto que en principio no me llama mucho (otra cosa es la paternidad, y la relación con los vástagos. Eso sí me vuelve loco), pero esta narrado con nervio y emociona.

La novela detectivesca de Eduard Palomares es bueno, un pasarratos veraniego.











Con este lote me despedí de la Francisco Ibañez, rumbo a los verdes pastos de la Biblioteca Pública Dámaso Alonso, que me pilla a tiro de piedra de Plaza de Castilla. Todo bien. Edificio coqueto, libros ordenados alfabéticamente con mimo, estanterias temáticas que parece que alguien se toma el trabajo de renovar. Allí acudí de nuevo, con mi lista preparada y tres libros resaltados, previa verificación de que estaban disponibles. Todo iba bien, hasta que una de las muy agradables bibliotecarias me dijo " ¿Has visto la sección de Novedades?". Cómo saben el punto débil de la gente. En seguida me calaron como un wannabe de La Central (o al menos de la fnac). Me giré para encarar la balda de los libros nuevos, y Revancha me esperaba sonriente. Leo casi todo lo que sale del Kiko Amat prescriptor, o prologuista, o columnista,  pero casi nada de lo que edita. Pero a A. le había encantado Revancha, y el libro lo sabía, y seguía con esa media sonrisa mientras yo fingía pasar revista a sus compañeros de balda. Lo he devorado en dos días. Es un banquetazo de violencia, traumas familiares y anti-héroes recorriendo la senda eterna de la redención. Todo aderezado con miseria barrial pre-entrada en el euro. Buenísimo.





domingo, 24 de octubre de 2021

Juan Manuel Gil y más Nabokov

El libro de Juan Manuel Gil me sedujo desde la estantería de novedades de la biblioteca. La sección de novedades es donde remoloneo unos instantes, antes de enfilar con mi lista la realidad de los pasillos de las secciones alfabéticas. El lugar donde por unos instantes finges estar en una librería con novedades, marcapáginas promocionales, firmas de libros e incluso cafetería incorporada.

Las reseñas de la contraportada no eran para tirar cohetes, pero el libro me ha gustado mucho. Construído con maestría, entre la autoficción y la experimentación, cuenta la historia del niño escritor y de la búsqueda veinte años después de su amigo tímido que un día desaparece. Trata también ese deseo insensato de ser un héroe. La investigación es un juego donde los dos protagonistas se van robando el pasado y la personalidad. Memorable el personaje de la madre del niño escritor.

Con Vladimir estoy a tope. No recuerdo quién recomendó Risa en la oscuridad, pero muchas gracias. Cruel, terrible y bellísima. 

"Ya no se trataba del simple hecho de que su ex cuñado firmara chequesque no podía ver, sino del extraño desvalimiento en que podía hallarse Albinus en aquel mundo miserable que había dejado de crecer a su alrededor".




martes, 12 de octubre de 2021

Vuelta al cole

 Clandestino son dos o tres novelas en una. Las triquiñuelas de Fred Underhill para mantenerse cerca de la investigación criminal se siguen con mucho interés, pero lo que realmente te deja pegado al sofá es como maneja los díalogos James Ellroy. La parte final del libro es un delirio donde no dejan de pasar cosas, pero que aclara todos los huecos de la trama. 

Nuestra parte de noche estaba super recomendadísimo. Empieza al ralentí, pero según avanza pasas miedo con el mal total de la Órden y la abuela Mercedes. La parte final la disfruto como un enano, un grupo de universitarios comiéndose la vida a bocados durante la post dictadura argentina, mezclando el terror de la trama con el miedo que da cuando de repente te das cuenta de que ya eres mayor.

A Saul Below tuve que dejarlo. Perdón maestro. Las desventuras del decano Corde, enterrando a su suegra en la Rumanía comunista mientras le crucifican en su país estan magistralmente contadas, claro, pero me desconecté. Seguramente sea mi culpa.



domingo, 29 de agosto de 2021

¡Expurgo!

 expurgar


 Del lat. expurgāre.


1. tr. Limpiar o purificar algo, entresacando lo inútil, sobrante o inconveniente.


2. tr. Dicho de la autoridad competente: Mandar tachar algunas palabras, cláusulas o pasajes de determinados libros o impresos, sin prohibir la lectura de estos. La Inquisición expurgó muchos libros.


 Espero que la cosa vaya por lo de sobrante. Que no haya habido más remedio que retirar algún libro porque el espació de almacenamiento de la biblioteca es finito. Qué triste pensar que se deshacen de tí por inútil o inconveniente. La segunda acepción es peor, y encima mentan a la Inquisición.


El caso es que empecé a frecuentar la bibilioteca pública porque la reforma del salón, durante la Navidad pandémica,  sacó a la luz una montaña de libros que ya no cabían en ningún sitio. Reunión de emergencia y un plan, wallapear los posibles y no sumar más. A partir de ahora biblioteca o electrónico. Todos contentos. Pero ya se sabe que Dios se ríe de tus planes.


No buscaba nada, de verdad. Sólo devolver sobre la bocina los últimos libros, resignado a tirar de fondo de armario para el largo verano asturiano. Y entonces, el expurgo. Varias cajas rotuladas con un tentador "para llevar" llenas hasta arriba de canela fina. Como para resistirse.


Javier Calvo esta en mi lista por ser traductor de cabecera de algunos de mis favoritos. Un Dios reflectante me dejó frio, pero Jardín Colgante es mucho más redonda y divertida de verdad.


El día del Watusi me dejó con ganas de más. Lo que sé de los Vampiros tiene seguramente el título más tentador de la literatura, y contiene un Casavella que parece Eduardo Mendoza. Es un tocho y algún rato se hace duro, pero me sorprendo mirando en la wikipedia un montón de cosas de la Revolución Francesa que me dejan flipado.