viernes, 11 de abril de 2025

Padres

 Extravagante como mínimo. Artista enfadado con el mundo, personaje excesivo de mano suelta con manía persecutoria. Mil defectos, pero aunque lo intenta con fuerza si hijo Domenico Starnone no puede odiar a su padre y a pesar que fantasea con matarlo, literalmente, se sorprende embarcándose en un viaje de duración incierta por Nápoles para ver los cuadros de su padre una vez mas. 

Me encanta como usa el proceso de la creación de la obra cumbre de su padre -I bevitori- para hilar la historia familiar, un poco en la linea de La liebre con Ojos de ámbar. Como siempre, se me van los ojos hacia la madre Rusine.











"La obediencia, la paciencia, los juiciosos silencios se deben a la certeza de que Rusinè ya sufre lo suficiente y que, por tanto, no debo hacer nada que la haga sufrir más. Si muriera, pienso, todo sería más sencillo: nada me retendría, podría huir de casa, embarcarme como grumete, ir por el mundo con un circo ecuestre, tocar la armónica, aprender por fin músicas que no son estas."

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