lunes, 27 de diciembre de 2021

Lecturas navideñas

Las Brujas me ha gustado mucho. Me dan ganas de leer algo más de Celso Castro. La narración, con tono de Holden Caulfield, de las desventuras de un muchacho rechazado por su famila por parecerse demasiado al padre que los abandonó, mezclado con los episodios sobrenaturales se sigue con mucho interés. Creo que estaba en la lista de lo mejor del año 2020 que hizo Alberto Olmos. (No lo puedo confirmar, porque soy un cutre y no tengo subscripción)

Pedro Mairal, muy bien. Maniobras de evasión es una recopilación de columnas, entradas de blog, guiones de charlas (hasta aquí, mal vamos me dije mientras el bibliotecario sellaba la solapa con la fecha de devolución), que resulta ser maravilloso. Lo terrible del oficio de escribir. La relación impenitente con las mujeres bellas. El recuerdo de la madre antes de la deriva cognitiva que me dejó helado en el tren a Valladolid. Un gustazo.

Hilo musical no es la novela de Miqui Otero que tenía en la lista, pero así son las cosas. Me ha gustado sin volverme loco. A ratos muy tierno, esos tiempos de grabar cintas de recopilaciones de canciones, cortando la cinta para ajustar la duración y que no hubiese que pasar mucho rato hacia adelante para dar la vuelta.





domingo, 28 de noviembre de 2021

Hasta otra, Francisco Ibañez.

 Llegué con un plan preciso y mi lista preparada, pero paré en la estantería de Novedades y se fue todo el traste (Solenoide, te toca esperar).

El rey campesino es maravilloso. Realismo mágico, y el nombre de la Rosa y todo lo que tenga de bueno abrir un libro por la primera página y que te saque de donde sea que estés por unas horas. Lo tenía en mi lista por la calurosa recomendación de Alberto Olmos. 

Hablando del rey de Roma, Irene y el Aire me ha gustado bastante. Es un tema el del parto que en principio no me llama mucho (otra cosa es la paternidad, y la relación con los vástagos. Eso sí me vuelve loco), pero esta narrado con nervio y emociona.

La novela detectivesca de Eduard Palomares es bueno, un pasarratos veraniego.











Con este lote me despedí de la Francisco Ibañez, rumbo a los verdes pastos de la Biblioteca Pública Dámaso Alonso, que me pilla a tiro de piedra de Plaza de Castilla. Todo bien. Edificio coqueto, libros ordenados alfabéticamente con mimo, estanterias temáticas que parece que alguien se toma el trabajo de renovar. Allí acudí de nuevo, con mi lista preparada y tres libros resaltados, previa verificación de que estaban disponibles. Todo iba bien, hasta que una de las muy agradables bibliotecarias me dijo " ¿Has visto la sección de Novedades?". Cómo saben el punto débil de la gente. En seguida me calaron como un wannabe de La Central (o al menos de la fnac). Me giré para encarar la balda de los libros nuevos, y Revancha me esperaba sonriente. Leo casi todo lo que sale del Kiko Amat prescriptor, o prologuista, o columnista,  pero casi nada de lo que edita. Pero a A. le había encantado Revancha, y el libro lo sabía, y seguía con esa media sonrisa mientras yo fingía pasar revista a sus compañeros de balda. Lo he devorado en dos días. Es un banquetazo de violencia, traumas familiares y anti-héroes recorriendo la senda eterna de la redención. Todo aderezado con miseria barrial pre-entrada en el euro. Buenísimo.





domingo, 24 de octubre de 2021

Juan Manuel Gil y más Nabokov

El libro de Juan Manuel Gil me sedujo desde la estantería de novedades de la biblioteca. La sección de novedades es donde remoloneo unos instantes, antes de enfilar con mi lista la realidad de los pasillos de las secciones alfabéticas. El lugar donde por unos instantes finges estar en una librería con novedades, marcapáginas promocionales, firmas de libros e incluso cafetería incorporada.

Las reseñas de la contraportada no eran para tirar cohetes, pero el libro me ha gustado mucho. Construído con maestría, entre la autoficción y la experimentación, cuenta la historia del niño escritor y de la búsqueda veinte años después de su amigo tímido que un día desaparece. Trata también ese deseo insensato de ser un héroe. La investigación es un juego donde los dos protagonistas se van robando el pasado y la personalidad. Memorable el personaje de la madre del niño escritor.

Con Vladimir estoy a tope. No recuerdo quién recomendó Risa en la oscuridad, pero muchas gracias. Cruel, terrible y bellísima. 

"Ya no se trataba del simple hecho de que su ex cuñado firmara chequesque no podía ver, sino del extraño desvalimiento en que podía hallarse Albinus en aquel mundo miserable que había dejado de crecer a su alrededor".




martes, 12 de octubre de 2021

Vuelta al cole

 Clandestino son dos o tres novelas en una. Las triquiñuelas de Fred Underhill para mantenerse cerca de la investigación criminal se siguen con mucho interés, pero lo que realmente te deja pegado al sofá es como maneja los díalogos James Ellroy. La parte final del libro es un delirio donde no dejan de pasar cosas, pero que aclara todos los huecos de la trama. 

Nuestra parte de noche estaba super recomendadísimo. Empieza al ralentí, pero según avanza pasas miedo con el mal total de la Órden y la abuela Mercedes. La parte final la disfruto como un enano, un grupo de universitarios comiéndose la vida a bocados durante la post dictadura argentina, mezclando el terror de la trama con el miedo que da cuando de repente te das cuenta de que ya eres mayor.

A Saul Below tuve que dejarlo. Perdón maestro. Las desventuras del decano Corde, enterrando a su suegra en la Rumanía comunista mientras le crucifican en su país estan magistralmente contadas, claro, pero me desconecté. Seguramente sea mi culpa.



domingo, 29 de agosto de 2021

¡Expurgo!

 expurgar


 Del lat. expurgāre.


1. tr. Limpiar o purificar algo, entresacando lo inútil, sobrante o inconveniente.


2. tr. Dicho de la autoridad competente: Mandar tachar algunas palabras, cláusulas o pasajes de determinados libros o impresos, sin prohibir la lectura de estos. La Inquisición expurgó muchos libros.


 Espero que la cosa vaya por lo de sobrante. Que no haya habido más remedio que retirar algún libro porque el espació de almacenamiento de la biblioteca es finito. Qué triste pensar que se deshacen de tí por inútil o inconveniente. La segunda acepción es peor, y encima mentan a la Inquisición.


El caso es que empecé a frecuentar la bibilioteca pública porque la reforma del salón, durante la Navidad pandémica,  sacó a la luz una montaña de libros que ya no cabían en ningún sitio. Reunión de emergencia y un plan, wallapear los posibles y no sumar más. A partir de ahora biblioteca o electrónico. Todos contentos. Pero ya se sabe que Dios se ríe de tus planes.


No buscaba nada, de verdad. Sólo devolver sobre la bocina los últimos libros, resignado a tirar de fondo de armario para el largo verano asturiano. Y entonces, el expurgo. Varias cajas rotuladas con un tentador "para llevar" llenas hasta arriba de canela fina. Como para resistirse.


Javier Calvo esta en mi lista por ser traductor de cabecera de algunos de mis favoritos. Un Dios reflectante me dejó frio, pero Jardín Colgante es mucho más redonda y divertida de verdad.


El día del Watusi me dejó con ganas de más. Lo que sé de los Vampiros tiene seguramente el título más tentador de la literatura, y contiene un Casavella que parece Eduardo Mendoza. Es un tocho y algún rato se hace duro, pero me sorprendo mirando en la wikipedia un montón de cosas de la Revolución Francesa que me dejan flipado. 

Lectura pre veraniegas

 Escribo esto con algo de retraso, ya metido casi en el post verano. Exhalación lo tenía todo en contra. Ciencia ficción y relatos cortos. Me ha encantado todo. La historia que inicia el libro podría entrar en una revisión de las Mil y una Noches. Y los relatos más científicos te dejan pensando. Buenísimo.

Con Sergio del Molino también he tenido que doblar la rodilla. Su (sobre) exposición medíatica me predisponía un poco en contra. Pero me gustó mucho la Mirada de los Peces y también La Piel. No lo llamaría autoficción, porque mezcla erudición interesante de personajes que sufrieron por enfermedades de la piel con sus vivencias hospitalarias.

La biografía de Philip K. Dick de Carrere la tenía en en la lista hace tiempo. Un par de veces eché un vistazo en la "C" de la Francisco Ibañez, pero nunca estaba disponible. La bibiliotecaria me aclaró que el libro cogía polvo en la sección de biografías, inexplicablemente ubicada en otra habitación, cerca de las mesas de lectura. Me ha interesado sin volverme loco, y ha hecho que añada "Ubik" a mi lista.


domingo, 20 de junio de 2021

Amores intempestivos

Tenía que ser un librazo. Ha estado meses reservado y los cuatro gatos que usan las Bibliotecas públicas no pueden estar equivocados. Alberto Olmos lo ponía por las nubes, pero a continuación buscas en google te salen 20 fotos donde parecen familia cercana y piensas si no será una opinión algo recalentada. Me ha parecido maravilloso. Un libro a corazón abierto que no hace rehenes: familia, vocación, el oficio de escribir. Te deja pensando qué has estado haciendo con tu vida, cuando hay gente que parece haber vivido 10 veces.

Sergio del Molino me daba un poco de pereza. Pero la mirada de los peces me ha gustado mucho. Una relación maestro discípulo a lo largo de los años, cuando a la estátua del héroe le van saliendo grietas. La descripción de la época donde yo también transité la adolescencia es vívida, y he vuelto un poco allí. (Sigo alucinando con la buena memoria que Sergio tiene de esa época de su vida, recordando diálogos y situaciones al detalle).

Pequeñas mujeres rojas, sí. Con guiños a Rulfo, mentes super retorcidas y ambientes opresores.

Padura es una debilidad. Me da igual lo que cuente me lo trago. Creo que aún no se ha escrito el libro definitivo sobre la "diáspora del pueblo cubano", pero lo merecen.