domingo, 6 de octubre de 2019

Más mala fama

Un par de libros que me han hecho maldecir llegar tan rápido a Plaza de Castilla. Del blog de Alberto Olmos. Vivir abajo es de verdad "Una especie de mil y una noches de las Américas" como dice Carmen Boullosa en la contraportada. Empieza quizá con la parte más floja, hasta que George empieza su peregrinar por Latinoamérica y se convierte en una espiral de cárceles, muertes y deudas pagadas al tipo erróneo, con paradas en casi todos los personajes políticos de las últimas décadas. Librazo. Con momentos también hilarantes como cuando el chico de la cárcel cuenta sus intentos de matar al dictador paraguayo Stroessner.

De Sandor Marai no había leído nada.Gran error. Sus diarios son la pera. El naufragio del final de la vida contado por un testigo de excepción, el tipo más lúcido de la Tierra. Una muestra, hablando de su compañera de toda la vida recién fallecida " ¿La quería? No lo sé. ¿ Puede uno querer a sus piernas, a sus pensamientos?".Su compañera L. le dejó cajas enteras con sus diarios que Sandor, que hasta entonces descansaban en algún rincón de algún trastero, saboreo en sus últimos días. Un último regalo.
Una coincidencia curiosa, siempre les pasaban desgracias el día de mi cumple.


viernes, 21 de junio de 2019

Tochos

Autoinvestido ministro de economía de librosenescabeche he tratado de cumplir el mandato de los accionistas mayoritarios del blog en tiempos de crisis, a saber, maximizar la posibilidad de gran literatura a la vez que reducía el coste por página al mínimo. En resúmen, que he ido a tiro hecho. 

Rojo y Negro lo tiene todo. Novelón de aventuras, crónica de un trepa genial, novela de paso de la adolescencia a la madurez y crónica familiar. Todo lleno de personajes de carácter volcánico, que pasan de tiritar de amor, a temblar de rabia a retarse en duelo en un pestañeo. Sobre todo en el caso de los personajes femeninos, de los que el señor de Rênal comenta jocosamente "Siempre hay algo descompuesto en esas máquinas". Este libro lo tenía en la lista desde hace tiempo. Boyero lo nombraba en sus encuentros digitales muy frecuentemente.

Suttree lo tenía en el radar desde que leí la biografía de Roger Ebert. Decía el crítico de cine que este libro le permitió seguir saboreando la vida cuando sus problemas de salud le fueron quitando todo. Tenía ciertos reparos con Cormac McCarthy. Injustificados. Las desventuras de Suttree se siguen sin pestañear, con personajes y situaciones memorables, y esa sensación de derrota, de que todo siempre puede ir a peor, y de que además el autor lo sabe de primera mano, revoloteando en cada página.

Libracos y menos de 2 centimos por página.


domingo, 24 de marzo de 2019

Libros mientras peleo con Amazon

Ando intentando que Amazon me vuelva a dejar seleccionar la sucursal de correos de la esquina como lugar de recogida. De momento sin éxito. Mientras tanto soy suficientemente afortunado de haber recibido un paquete de A.

La maldición gitana me ha encantado. Es genial y adictivo. Es increíble como Crews te mantiene pegado a las páginas con una galería de personajes tan en el límite. A veces me venía a la cabeza el sudoroso gimnasio de Terry Donovan.

En el dolor de los demás me costó entrar. Me daba algo de pereza la autoficción (siempre que no sea cualquier cosa que escribe Carrére). La investigación del crimen no me acaba de interesar, pero el viaje del escritor a su infancia es sincera y uno, casi coetáneo, se siente a veces muy reflejado.

Otras lecturas que me han alegrado el viaje al trabajo: Amor Fou, sí. Aunque es un libro antiguo (2004), estaba en la lista de Alberto Olmos del año pasado. Vencido el reparo inicial hacia los libros "experimentales" se disfruta mucho. Tiene unas reflexiones muy interesantes sobre lo aterrador que parece la adolescencia a veces (p114-117).

Gilbert Keith Chesterton es un genio total. Escribe como un dios con un estilo reconocible que igual te mete en una mesa de poder que en un arrabal.  En realidad había puesta esta en la lista, pero no la tenían en la librería el Buscón y me llevé el Club de los Negocios Raros. Me he tronchado con la verdadera causa de la visita del vicario y he alucinado de la copia manifiesta que se pegó David Fincher con Las extraordinarias aventuras del comandante Brown.


domingo, 3 de febrero de 2019

Off-Side

Me compré este libro por una referencia en un artículo sobre el  Rastro de Alberto Olmos. Aunque el motivo principal del artículo era la promoción de un libro de Andrés Trapiello, yo me quedé con este otro, asombrado por lo futbolero del nombre. Off-side se escribió en 1969 - mientras en el resto del mundo la gente joven se dedicaba a esto -y esta llena de artistas bohemios pasando hambre,  mujeres que sólo tienen una salida profesional - sin dejar de ser de misa diaria,  nobles en horas bajas y perdedores de la Guerra Civil - Bajón. Pero,tambien esta llena de falsificadores de cuadros geniales, amor poliamoroso, amor gay a tope, intrigas políticas para entrar en la Real Academia o pillar una embajada, grandes inversores haciendo movimientos especulativos en el mercado del hierro americano, fiestas por todo lo alto y diálogos geniales (sobre todo en boca del escritor eternamente perseguido por la parca Leopoldo Allones. Tan genial que hasta anticipa la llegada del primer afroamericano a la casa blanca). Buenísimo y muy convertible en serie ( a ver si alguien se anima).
Un pero a la portada. Aunque es pertinente a la trama goyesca, creo que transmite la idea de que te vas a leer un rollo clásico de 600 paginas, y no un libro trepidante y modernísimo y adictivo. Y de lejos más entretenido que La Colmena, cómo comentan en varios sitios.





domingo, 30 de diciembre de 2018

Libros sobre la bocina

Un poco más y se me acaba 2018. Tres libros que me han alegrado la ruta mañanera de autobús:

Feliz final venía super recomendado por Alberto Olmos y no defrauda. Caída y auge de un amor. Tan duro a veces que duele mirar. Por poner un pero, la portada un poco ñoña. La gente te mira como si estuvieses leyendo uno de Moccia.

A la ciudad y la ciudad llegué un poco a regañadientes. Lo encontré en uno de los - cada vez más melancólicos y breves- artículos que Savater publica en el país. Savater es además de un personaje público algo controvertido un lector voraz y totalmente de fiar. No sé si tiene algo de alegato contra los nacionalismos, pero como novela negra distópica me ha encantado.

Encontré Metrópolis de carambola. Pillé justo un rato de un Página 2 donde hacian un cuestionario un poco errático a Carrère. La pregunta en cuestión fue, Qué libro le ha dado más pena perder? Emmanuel es tan genial que hasta tenía respuesta para eso - y todo esto sin perder su estampa zen, de perfil con una especie de pantalones de lino en una butaca en un jardín idílico. Reconozco que lo pase mal por el protagonista las primeras paginas -  el libro te contagia de la situación desesperante que vive- pero luego no puedes parar de leer.


domingo, 7 de octubre de 2018

Mala fama

Me he vuelto perezoso. O Alberto Olmos es un genio. O las dos cosas. Últimamente me leo casi todo lo que reseña en su entretenidísima columna y no miro más.

Río Revuelto es un genial culebrón familiar, ambientado en el mundo de los cultivadores de lúpulo en la América profunda antes de la Segunda Guerra Mundial. Con personajes femeninos tremendos, empezando por la madre de la protagonista, la glamurosa amante del padre y la atormentada hermana del marido. No sé muy bien por qué pero a ratos me venía a la cabeza las escenas más memorables de Mad Men.

Ventajas de viajar en tren y Esta noche moriré son heavy metal. La novela de Orejudo es un despliegue constante de ideas brillantes, y escatológicas,  una detrás de otra. La de Fernando Marías tiene alguna idea genial menos ( Maravillosa la invención de "La Corporación") y sangre y lágimas a porrillo (tanto como la novela anterior de Marías que me leí- gracias por el préstamo M.-  y que me gustó mucho)

Prometo volver a diversificar las fuentes de mis siguientes siguientes lecturas. Ayudaría si Alberto Olmos deja de acertar un poquito.


domingo, 26 de agosto de 2018

Amis Padre

Como fan (o ex-fan) de Martin Amis es imposible abrir la primera página de Lucky Jim libre de prejuicios. Sobre todo si de repente te sorprendes evocando las imágenes del borrachín crepuscular que se describe en su autobiografía - lectura (muy buena) de hace mil años, que pensaba olvidada.

El arranque del libro es algo lento - casi te mete en el engranaje grisáceo de la vida de un profesor universitario sin mucha vocación haciendo méritos para perpetuarse en el cargo -  y estoy a punto de quedarme frito en el, más duro que una piedra, asiento del Alvia, pero pronto levanta el vuelo, y te diviertes de verdad. El atribulado Jim Dixon no deja de meterse en líos cada vez más hilarantes, mientras busca encajar en una élite (su jefe y toda su prole) a la que envidia y desprecia a partes iguales. Llega un momento en que con sólo leer que Jim Dixon va a levantar el auricular te ríes por dentro pensando en la que va a liar. Mención especial también para la maravillosa galería de secundarios. Gracias M. por el préstamo!