Tenía mis dudas. Primero por la "sobrerecomendación" que tenía un tufillo de publireportaje encubierto. Y luego por mi aversión por los libros de relatos cortos. Todo infundado. La autora es fascinante, con una vida azarosa de verdad que transporta a unos relatos que te mantienen pegado a las solapas hasta el final. Finales épicos y sorprendentes y a veces épicos y crípticos. Los relatos se suceden con bastante coherencia, y casi tienen la continuidad de una novela - Gran acierto, en mi opinión. La mirada de Lucia siempre es tierna, nunca juzga y tiene talento para encontrar lo bello en casi cualquier situación.
Acabando el libro me ha dado por pensar en los pocos libros de escritoras que leo. Últimamente solo Donna Tartt y la muy genial Dawn Powell - de la que disfruté muchísimo "Café Julien", y luego me costó encontrar alguno de los otros libros que editó Lumen - finalmente pude comprar "Gira, mágica rueda" de segunda mano aqui. Me lo haré mirar.
domingo, 21 de agosto de 2016
lunes, 15 de agosto de 2016
Tipos de fiar
Tipos de fiar
según la RAE: tipo, pa
"6. m. Persona extraña y singular.
Periódicamente los medios se ponen de
acuerdo para publicar listas de libros, típicamente antes del
verano, el día del libro o al final de Diciembre para los resúmenes
del año. Muchas veces los colaboradores a los que consultan se
repiten. Y en muchos casos no es raro que los lectores o los oyentes
pidan consejo sobre lecturas a estos mismos colaboradores cuando les
entrevistan en prensa o radio. Poco a poco se van convirtiendo así
en fuentes de fiar.
Tengo que confesar que tengo debilidad
por los gustos literarios de alguno de estas "personas extrañas y singulares" y me puedo tragar una entrevista completa con la
expectativa de algún descubrimiento. Hay dos condiciones para que
alguno de estos personajes pase a mi lista de fuentes de fiar: en
primer lugar me tienen que caer razonablemente bien, y en segundo
lugar – la prueba definitiva – me tienen que convencer con una de
sus recomendaciones. Un par de ejemplos:
Fernando Savater – a pesar de ser un
intelectual, cosa que podía asustar un poco, sus recomendaciones son
muy accesibles. Gracias
a él cayó en mis manos "El canto de la tripulación" de
Mac Orlan, que me gustó mucho. En ninguna entrevista que yo
haya visto se libra de varias preguntas sobre libros, y responde
siempre con gusto y gracia. Hasta hizo una
lista de novela negra imprescindible que tiene muy buena pinta.
La "firmeza" de sus posiciones en ciertos asuntos políticos
puede causar cierta prevención, pero es un loco de los libros y se
nota. Sólo me he leído un libro suyo, y por casualidad – me había
acabado los libros que me llevé de vacaciones – "los diez
mandamientos del siglo XXI", que es ameno sin más.
Fernando Trueba – se dedicó una
temporada a promocionar a tiempo completo "Tierra
desacostumbrada" de Jhumpa Lahiri, con tanta pasión que me lo
compré. Es buenísimo. Como en el caso de Savater le sigo más como
"recomendador" que como artista -aunque "Chico y Rita"
me gustó mucho.
Dragó – No pongan el grito en el cielo. Una persona singular de
verdad. Me gusta que a pesar de su aspecto plomizo y su afición a
las filosofías de Oriente también recomienda libros irresistibles y
accesibles - de la obra de Dragó empecé El Dorado, pero no pude avanzar mucho . Gracias a una de sus recomendaciones para el verano me
leí "El hombre que fué Jueves" de Chesterton, que es maravilloso.
jueves, 11 de agosto de 2016
Dinero
Conocí a John Lanchester recientemente. Se nombraba su último libro,"Capital", en un interesante articulo sobre el brexit. Después de repasar su muy cosmopolita biografía y sus libros publicados me decidí por "En deuda con el placer", pero al parecer no hay forma humana de comprar una copia, así que pasé al segundo de mi lista "¡Huy! Por qué todo el mundo debe a todo el mundo y nadie puede pagar", que trata de explicar la crisis bancaria de 2008 de forma que los mortales de a pie lo podamos seguir.
Creo que el libro consigue su objetivo - gracias Dios por los periodistas/novelistas. Aderezado con
algo de historia de la economía y ejemplos de economía doméstica. Te da ganas de aprender más de economía.
algo de historia de la economía y ejemplos de economía doméstica. Te da ganas de aprender más de economía.
Sobre el mismo tema del "Crack del 2008" me leí en su día "Too Big too fail" de otro periodista - Andrew Sorkin. Menos didáctico que "¡Huy!" y más drama novelado con el día a día de todos los protagonistas (banqueros, reguladores y políticos). Un poco entre el análisis y la fascinación. Hasta les llegas a coger un poco de cariño.
Hablando de buscar referencias lectoras en las páginas del periódico, me he reído mucho con este artículo de Santiago Roncagliolo. Tanto que he puesto "Abril Rojo" en mi lista de futuribles.
domingo, 7 de agosto de 2016
Libros de viaje
Uno de los placeres de la vida es salir
a buscar lectura cuando los libros que habías echado en la maleta se
terminan. Descubrir cosas nuevas o elegir historias que en
condiciones normales no se cruzarían en tu camino.
Compré "El salto del gato"
de Abel Prieto dos veces. La primera en el mercadillo de libros al
lado de la Plaza de Armas en la Habana. Releo el motivo en el diario
del viaje que escribimos S. y yo "Me dicen que el autor es el
actual ministro de Cultura, y me parece tan raro que un ministro de
culture se dedique realmente a la cultura que lo compro". Este
ejemplar se quedó en Cuba, en la casa de María en el Vedado.
Un tiempo después dí con un ejemplar de segunda mano en Madrid, y pude por fin leerlo. La historia del grupo de amigos me llevó un poco de vuelta allá. El montaje de la portada es realmente inquietante, pero el libro merece mucho la pena.
Más libros que insospechadamente
acabas leyendo; De todos los aventureros que navegaron hacia las
Americas hay dos naúfragos que tienen – en mi opinión – la
historia más alucinante. Uno es Gonzalo Guerrero, que eventualmente
renegó de "Occidente", y el otro Alvar Nuñez "Cabeza de
Vaca", que tiene el interés añadido de que documentó sus
peripecias en "Naufragios" – Nota mental: apuntar este
libro a la lista de libros pendientes.
De paso por DF y animado por la
perspectiva de pasar unos días visitando el caribe mexicano, me
intenté hacer con una copia de "Naufragios" en una
libreria genial
que de Condesa. Agotado. Sólo encontré una referencia para
"Cabeza de Vaca" que me llevé un poco a lo loco. Se
trataba del guión que Guillermo Sheridan escribió para una pelicula
en la que Juan Diego hacía de Alvar Nuñez. No he visto la peli,
pero el guión me parece verosímil. También es interesante el
paralelismo entre las dos tareas titánicas: sobrevivir a un
naufragio y recorrer America de este a oeste y lograr poner una
pelicula en marcha en Méjico en los años 80. Éste sólo para muy fans y mejor si estas vagando por el Yucatán.
miércoles, 3 de agosto de 2016
Las arrugas de los Best Sellers
Siguiendo las recomendaciones de Enric González he disfrutado mucho de "Soy Pilgrim". Muy entretenido y a veces más actual que el telediario mismo - aunque de su lista de recomendaciones me quedo con el muy genial "El bar de las grandes esperanzas".
Un placer más culpable que he tomado prestado de la mesilla de mi mujer: Jo Nesbo. Buena lectura veraniega. Muy bien construido, acabas pasando las páginas a toda velocidad con todo lo bueno y lo malo que esto significa. Además, asombrosamente para un sureño europeo, se atreve a remover críticamente la actuación de sus conciudadanos durante la segunda guerra mundial.
¿Sobrevivirán estos best sellers a los años - especialmente cuando son tan hijos de su tiempo? Hace no mucho he leído un superventas del año 1973 también de temática policíaca/espías/servicios super secretos - éste es una recomendación entusiasta de Boyero: "La Sanción de Loo" de Trevanian. Y todavía se lee muy bien. No creo que pueda vender millones a estas alturas - a no ser que hubiese película, o una campaña de marketing brutal, y además tendría que luchar con la tendencia natural que tiene la gente a interesarse por lo último o al menos por lo contemporáneo que le es más cercano - y la trama carece de los giros biotecnológicos imposibles y de los tejemanejes geopolíticos que no faltarían a día de hoy, pero el personaje de Jonathan Helmlock sigue siendo un sobrado encantador - Tengo "Sanción en el Eiger" en mi lista.
Un placer más culpable que he tomado prestado de la mesilla de mi mujer: Jo Nesbo. Buena lectura veraniega. Muy bien construido, acabas pasando las páginas a toda velocidad con todo lo bueno y lo malo que esto significa. Además, asombrosamente para un sureño europeo, se atreve a remover críticamente la actuación de sus conciudadanos durante la segunda guerra mundial.
¿Sobrevivirán estos best sellers a los años - especialmente cuando son tan hijos de su tiempo? Hace no mucho he leído un superventas del año 1973 también de temática policíaca/espías/servicios super secretos - éste es una recomendación entusiasta de Boyero: "La Sanción de Loo" de Trevanian. Y todavía se lee muy bien. No creo que pueda vender millones a estas alturas - a no ser que hubiese película, o una campaña de marketing brutal, y además tendría que luchar con la tendencia natural que tiene la gente a interesarse por lo último o al menos por lo contemporáneo que le es más cercano - y la trama carece de los giros biotecnológicos imposibles y de los tejemanejes geopolíticos que no faltarían a día de hoy, pero el personaje de Jonathan Helmlock sigue siendo un sobrado encantador - Tengo "Sanción en el Eiger" en mi lista.
sábado, 30 de julio de 2016
Vacaciones
Pedro Páramo fue otra de las adquisiciones para el verano en la visita a la librería el Buscón. Esta edición de Cátedra - ¿hay algún premio para el nombre de editorial que evoque más el aburrimiento? - es super recomendable. El libro se disfruta infinitamente más con todas las explicaciones y cronologías que acompañan al texto. Y al final, como guinda, una entrevista con Juan Rulfo en el que el propio autor aclara cuestiones clave - algunas se discutieron durante décadas. Yo me lo leí una vez a pelo y otra vez después de leerme todas las muy fundadas explicaciones y la segunda me aprovechó mas.
La estructura suena totalmente actual, con continuos saltos temporales entre las peripecias de Juan Preciado que va a buscar al padre y la historia de los Páramo desde los tiempo del bisabuelo. Saltos temporales hacia delante y vuelta hacia atrás de un párrafo a otro, llevados por los recuerdos y las voces de una galería de secundarios inacabable - es decir, las bases formales de la ficción "moderna" de series y novela, sobre todo negra. El libro es genial, y las circunstancias en las que Juan Preciado continúa su búsqueda en la segunda parte me parecen lo máximo ( Eso no se le ocurre a Night Shyamalan ni en mil años).
La forma en que las historias más sórdidas aparecen pero siempre sobreentendidas, y la precisión casi matemática de las palabras me hicieron pensar en Yuri Herrera - tengo en mi lista de pendientes "La Transmigración de los Cuerpos", que dejé para luego después de leerme sus dos primeros libros casi de un tirón.
En mitad de las vacaciones me quedé sin lecturas, y con nocturnidad y alevosía revisé las estanterías en casa de mis suegros para encontrarme con un libro de Vázquez Montalbán que no había leído - soy bastante fan de la serie Carvalho. Hasta estuve tentado de comprarme un libro sobre la gastronomía en las novelas del detective, aunque al final me enfrié. En Galíndez hay por cierto varias referencias al restaurante la Ancha.

El libro es ficción basado en la desaparición real del representante del gobierno vasco en el exilio en los años 50. La primera mitad del libro se me hace muy árida, pero si resistes la parte final es trepidante. Me llama al atención la cantidad de personajes reales e inventados del libro que tienen relación con la literatura: Galíndez fue escritor y profesor de universidad, Robbard (el oscuro personaje del FBI) estudió Poesía Americana y es un poco medio poeta y don Angelito (un asesino a sueldo al final de su vida) se define como el "Emperador de la calle 8" de Miami y se gana la vida "metiendo un poco de cultura en las emisoras anticastristas".
El libro ganó el premio nacional de narrativa (este premio me deja un poco frío, y sospecho que no solo a mi. Ni siquiera se anuncia a bombo y platillo en la portada). Hubo película en 2003, y el reparto me parece que encaja muy bien - Me creo hasta a Guillermo Toledo como el noviete de Muriel.
La forma en que las historias más sórdidas aparecen pero siempre sobreentendidas, y la precisión casi matemática de las palabras me hicieron pensar en Yuri Herrera - tengo en mi lista de pendientes "La Transmigración de los Cuerpos", que dejé para luego después de leerme sus dos primeros libros casi de un tirón.
En mitad de las vacaciones me quedé sin lecturas, y con nocturnidad y alevosía revisé las estanterías en casa de mis suegros para encontrarme con un libro de Vázquez Montalbán que no había leído - soy bastante fan de la serie Carvalho. Hasta estuve tentado de comprarme un libro sobre la gastronomía en las novelas del detective, aunque al final me enfrié. En Galíndez hay por cierto varias referencias al restaurante la Ancha.

El libro es ficción basado en la desaparición real del representante del gobierno vasco en el exilio en los años 50. La primera mitad del libro se me hace muy árida, pero si resistes la parte final es trepidante. Me llama al atención la cantidad de personajes reales e inventados del libro que tienen relación con la literatura: Galíndez fue escritor y profesor de universidad, Robbard (el oscuro personaje del FBI) estudió Poesía Americana y es un poco medio poeta y don Angelito (un asesino a sueldo al final de su vida) se define como el "Emperador de la calle 8" de Miami y se gana la vida "metiendo un poco de cultura en las emisoras anticastristas".
El libro ganó el premio nacional de narrativa (este premio me deja un poco frío, y sospecho que no solo a mi. Ni siquiera se anuncia a bombo y platillo en la portada). Hubo película en 2003, y el reparto me parece que encaja muy bien - Me creo hasta a Guillermo Toledo como el noviete de Muriel.
domingo, 10 de julio de 2016
La cena
Últimamente, y por razones variopintas, he vuelto a pasar varias veces por delante de la librería el Buscón, y llevaba un tiempo pensando en entrar a comprar un libro de fotografías antiguas del barrio de Prosperidad que tienen en el escaparate de forma casi permanente.Tan permanentemente que no veía la urgencia y siempre lo dejaba para la próxima y nunca acababa de entrar. La última vez que lo debí hacer fue en la época en que vivíamos cerca de la tienda para hacerme con "No hay bestia tan feroz" de Edward Bunker - que me gustó mucho por cierto - y que acabo de mirar que se editó en el ya lejano 2009.
Hace un par de jueves, con los billetes ya impresos, las lecturas de verano sin decidir y la maleta vacía refunfuñando en el altillo del armario, volví a caer cerca del Buscón. Esta es la mía, pensé. Voy a intentar una aproximación radical para elegir la siguiente lectura. Preguntar a un librero.
Bajo su gorro de paja blanco y un aire un poco Fernando Colomo mediterráneo el librero me saludó quedamente y me dejó moverme con libertad. Paseé por la tienda un buen rato incluyendo la mesa sobre la que se anunciaban las "Recomendaciones para el verano", entre los que estaban las ediciones de bolsillo de "El Adversario" de Carrère y "Nos vemos allá arriba" de Lamaitre. Esto pinta bien, pensé. Pero si quería una recomendación personalizada tendría que darle alguna pista de mis gustos. Aunque fuese sutil. Los libreros no son tan adivinos. Me dirigí hacia el mostrador.
- Buenas. Quería el libro de fotos de Prosperidad - tienen varias copias cerca de la caja, como los chicles en el súper. El librero toma una y lo mete en una bolsa. Mientras tanto pregunto- ¿Tiene una copia de Pedro Páramo en bolsillo?
Un giro un tanto inesperado lo sé. Pero durante mi (largo) paseo por delante de las estanterías recordé que tenía esta lectura pendiente y el verano me pareció buena ocasión. Además, esta información le podría ser útil al librero de alguna forma. Caminamos juntos hasta la sección de narrativa en español y , golpe de suerte, queda un último ejemplar. En la ruta de vuelta a la caja rodeamos la mesa de "Recomendaciones del verano"
- ¿Me podría recomendar otro libro para las vacaciones? - atraigo su atención ligeramente hacia los libros de la mesa - Me he leído éste y éste otro de aquí.
- El Adversario. Acojona ¿eh? - asiento. Esto pinta bien - Déjame pensar - vuelve sobre sus pasos hasta un expositor giratorio.
- Prefiero bolsillo - le recuerdo. No dice nada. Creo que me va calando.
- ¿Te has leído este? - miro la portada y le digo que no.
A pesar de que sé que le voy a llevar si o si, me tomo el tiempo de leer la contraportada. Me viene a la cabeza el argumento de "Un Dios Salvaje". Sigo leyendo. Mejor libro holandés 2009. No creo que lo comprase en circunstancias normales. Pero es el elegido.
Y el librero acertó. El libro me dejó poso y estuve rumiándolo días después de terminarlo. He leído varios posts que se quejan de que el argumento tiene giros tramposos, para hacernos cambiar de golpe la percepción de quién es el bueno y quién es el malo. Pero es literatura de ficción - menos el trasfondo de crítica feroz de la sociedad europea actual que sale de las tripas y me parece muy real. Yo me relajé y disfruté mucho. El protagonista por cierto sería el equivalente holandés del hermano de nuestro Pedro Sánchez - descubro al hilo de esto que el líder del PSOE tiene un hermano interesantísimo.
Ya me advirtió el librero con una frase que dió por terminado nuestro intercambio. " Cuidado. No hace concesiones"
Hace un par de jueves, con los billetes ya impresos, las lecturas de verano sin decidir y la maleta vacía refunfuñando en el altillo del armario, volví a caer cerca del Buscón. Esta es la mía, pensé. Voy a intentar una aproximación radical para elegir la siguiente lectura. Preguntar a un librero.
Bajo su gorro de paja blanco y un aire un poco Fernando Colomo mediterráneo el librero me saludó quedamente y me dejó moverme con libertad. Paseé por la tienda un buen rato incluyendo la mesa sobre la que se anunciaban las "Recomendaciones para el verano", entre los que estaban las ediciones de bolsillo de "El Adversario" de Carrère y "Nos vemos allá arriba" de Lamaitre. Esto pinta bien, pensé. Pero si quería una recomendación personalizada tendría que darle alguna pista de mis gustos. Aunque fuese sutil. Los libreros no son tan adivinos. Me dirigí hacia el mostrador.
- Buenas. Quería el libro de fotos de Prosperidad - tienen varias copias cerca de la caja, como los chicles en el súper. El librero toma una y lo mete en una bolsa. Mientras tanto pregunto- ¿Tiene una copia de Pedro Páramo en bolsillo?
Un giro un tanto inesperado lo sé. Pero durante mi (largo) paseo por delante de las estanterías recordé que tenía esta lectura pendiente y el verano me pareció buena ocasión. Además, esta información le podría ser útil al librero de alguna forma. Caminamos juntos hasta la sección de narrativa en español y , golpe de suerte, queda un último ejemplar. En la ruta de vuelta a la caja rodeamos la mesa de "Recomendaciones del verano"
- ¿Me podría recomendar otro libro para las vacaciones? - atraigo su atención ligeramente hacia los libros de la mesa - Me he leído éste y éste otro de aquí.
- El Adversario. Acojona ¿eh? - asiento. Esto pinta bien - Déjame pensar - vuelve sobre sus pasos hasta un expositor giratorio.
- Prefiero bolsillo - le recuerdo. No dice nada. Creo que me va calando.
- ¿Te has leído este? - miro la portada y le digo que no.
A pesar de que sé que le voy a llevar si o si, me tomo el tiempo de leer la contraportada. Me viene a la cabeza el argumento de "Un Dios Salvaje". Sigo leyendo. Mejor libro holandés 2009. No creo que lo comprase en circunstancias normales. Pero es el elegido.
Ya me advirtió el librero con una frase que dió por terminado nuestro intercambio. " Cuidado. No hace concesiones"
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